Una paloma mensajera desaparecida terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados en redes sociales cubanas, después de que apareciera una recompensa de 2,000 dólares para quien logre devolverla sana y salva. Sí, asere, dos mil fulas… por una paloma.
El ave, registrada oficialmente dentro de la colombofilia cubana, se perdió el pasado sábado durante un vuelo de competición entre Maisí, en Guantánamo, y Ciego de Ávila. La publicación explotó rápidamente en Facebook luego de que Yunior Tamayo Barrios, actuando en nombre del dueño, pidiera ayuda desesperadamente para localizarla.
“Se perdió en el vuelo del sábado Maisí a Ciego… quien la tenga se le dará un regalo… 2 mil USD”, escribió en el mensaje que comenzó a rodar por grupos y perfiles cubanos como pólvora. El pedido iba acompañado de una advertencia clara: encontrarla antes de que alguien le haga daño.
La paloma lleva una anilla amarilla en la pata izquierda con el número 903018, una especie de carnet de identidad dentro del mundo de la colombofilia. No se trata de cualquier ave callejera. Estas palomas de competencia pasan años entrenándose y algunas llegan a alcanzar valores altísimos por su genética, resistencia y capacidad de orientación.
El recorrido que cubría el animal no era precisamente corto. La ruta entre Maisí y Ciego de Ávila supera los 650 kilómetros, considerada una prueba de “fondo” o “maratón” dentro del campeonato nacional cubano. Ahí es donde compiten los ejemplares más cotizados del país.
Pero lo que realmente encendió las redes fue el contraste brutal entre la recompensa y la realidad económica cubana. Mientras el salario promedio en la isla apenas alcanza para sobrevivir unos días entre apagones, inflación y comida imposible de pagar, apareció alguien dispuesto a soltar 2,000 dólares por una paloma.
“¿Eso es una paloma o un carro?”, comentó una usuaria sorprendida. Otro escribió entre risas que jamás imaginó que un ave pudiera costar semejante cantidad. Y claro, el humor cubano no perdonó. “Dice el gavilán que él no necesita dólares, solo comer”, soltó uno de los comentarios más compartidos.
Otros fueron más pesimistas y dejaron caer que quizás el ave terminó en una olla sin que nadie supiera el tesoro que tenía delante. “El que hizo la sopa debe estar llorando ahora mismo”, escribió otra persona, mezclando sarcasmo con realidad cubana pura y dura.
También aparecieron supuestos avistamientos desde distintas provincias. Algunos aseguraron haber visto una paloma parecida en Maisí y hasta en Holguín, aunque nadie pudo confirmar el número de registro. Mientras tanto, el dueño sigue moviendo contactos y publicaciones para intentar recuperarla.
En medio del relajo y los memes, muchos cubanos también cuestionaron el riesgo de soltar un animal tan valioso en vuelos tan extremos. “La única paloma que no se pierde es la que se queda en la casa”, comentó un internauta, reflejando el criterio de quienes creen que el ave debió permanecer protegida.
La historia terminó mostrando otra cara curiosa de Cuba: un país donde falta comida, sobran apagones y la crisis aprieta cada día más, pero donde una paloma de competencia puede llegar a valer más que años enteros de salario de un trabajador común.
Quien tenga información sobre el paradero del ave puede comunicarse al WhatsApp 05 6919202.

