Régimen en el centro del cerco: Mike Hammer, Marco Rubio y el Comandante del Comando Sur se reúnen en la Florida para hablar de Cuba

La presión de Washington sobre el régimen cubano sigue subiendo de temperatura y esta semana volvió a quedar clarísimo. Mike Hammer, jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, participó en la Conferencia de Jefes de Misión 2026 celebrada en la sede del Comando Sur, en Doral, Florida, junto al secretario de Estado Marco Rubio y el general Francis L. Donovan.

La propia embajada estadounidense confirmó la presencia de Hammer en el evento mediante un comunicado publicado en redes sociales, donde explicó que durante la reunión se discutieron las prioridades estratégicas de Estados Unidos en América Latina y el Caribe.

El foro, realizado del 5 al 7 de mayo bajo el lema “Paz a través de la Fuerza”, reunió a diplomáticos de todo el hemisferio occidental con altos mandos militares y funcionarios estadounidenses para coordinar estrategias de seguridad regional.

Según la información oficial, uno de los objetivos centrales del encuentro es frenar amenazas como el narcotráfico, el crimen organizado y el avance de gobiernos adversarios dentro de la región. Y aunque Cuba no fue mencionada directamente en todos los discursos, quedó clarito que la Isla sigue ocupando un lugar importante en la agenda de Washington.

De hecho, el tema cubano estuvo flotando desde antes de arrancar la conferencia. El Comando Sur publicó una imagen donde Rubio aparece estrechando la mano del general Donovan frente a un enorme mapa de Cuba. La foto encendió rápidamente comentarios y especulaciones tanto dentro como fuera de la Isla.

Más tarde, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Rubio explicó el motivo de aquella imagen. Según dijo, Cuba representa el punto más cercano al territorio estadounidense dentro del área estratégica del Comando Sur y por eso consideró apropiado tomarse la foto frente al mapa de la Isla.

Pero el momento que más ruido hizo fue cuando el secretario de Estado lanzó una de las declaraciones más duras contra el régimen cubano en los últimos meses. Desde el podio, Rubio afirmó que “lo único peor que un comunista es un comunista incompetente”, asegurando además que eso es exactamente lo que hoy dirige Cuba.

El político cubanoamericano también dejó caer otra frase que resonó fuerte entre el exilio y dentro de la propia Isla: “las cosas van a cambiar”.

No es la primera vez que funcionarios estadounidenses elevan el tono. En marzo, Mike Hammer ya había adelantado durante una entrevista con Telemundo que, según su visión, “la dictadura se va a acabar” y que la llamada revolución cubana “fracasó”.

Mientras tanto, el régimen cubano sigue enfrentando una combinación explosiva de crisis económica, apagones interminables, migración masiva y creciente descontento popular. Todo eso ocurre mientras Washington endurece cada vez más su narrativa y su estrategia regional.

La influencia de Rubio dentro de la administración también sigue creciendo. Desde abril ocupa simultáneamente los cargos de secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, una concentración de poder que, según recordó la revista TIME, solo había tenido anteriormente Henry Kissinger.

Por si fuera poco, el propio Donald Trump volvió a meter presión este martes al declarar que para él “sería un honor liberar Cuba”. El mandatario también mencionó nuevamente el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln cerca de la región, alimentando aún más las tensiones políticas alrededor de la Isla.