Sandro Castro volvió a colocarse en el centro del debate. El nieto de Fidel, conocido como “El Vampirach” en redes, publicó un nuevo video repartiendo comida en La Habana y soltó una frase que rápidamente dio de qué hablar: “No hay mayor felicidad ahora mismo que ayudar a mi Cuba”.
No es la primera vez. En los últimos días ha compartido varias entregas donde aparece distribuyendo alimentos a personas vulnerables en calles de la capital. Cajitas con arroz y vegetales, ancianos esperando, niños recibiendo comida… una escena que hoy se ha vuelto demasiado común en la isla.
En sus mensajes, insiste en que lo hace “de corazón” y hasta ha invitado a otros a sumarse, incluyendo influencers y gente del sector privado. La idea, según él, es ampliar la ayuda. Pero en Cuba, nada es tan simple.
Las redes reaccionaron de inmediato. Muchos aplauden el gesto sin darle muchas vueltas: “al menos alguien comió hoy”, dicen algunos. Otros ven en esas imágenes una muestra cruda de la realidad del país, donde conseguir un plato de comida se ha convertido en una lucha diaria.
Pero no todo es aplauso. También hay quienes miran el video con desconfianza. Hablan de “show”, “marketing” o lavado de imagen, cuestionando por qué este tipo de acciones se hacen públicas. Para algunos, ayudar y grabarlo no van de la mano.
El tema político, como era de esperar, no se quedó fuera. Muchos comentarios apuntan directo al origen del problema: la crisis que vive Cuba no es casual, es consecuencia de un sistema que lleva décadas fallando. Y ahí, el apellido Castro pesa… y pesa mucho.
Otros, en cambio, intentan separar al individuo de la historia familiar. Consideran que, más allá de quién sea, lo importante es la acción concreta. Una postura más pragmática en medio de tanta necesidad.
Lo cierto es que esta iniciativa ocurre en un momento crítico. Cuba enfrenta escasez extrema de alimentos, apagones constantes y un deterioro evidente en la calidad de vida. En ese contexto, repartir comida no es un gesto simbólico… es una necesidad urgente.
Sandro Castro ya venía generando titulares tras declaraciones donde marcaba distancia del comunismo y reconocía que muchos cubanos desean otro modelo económico. Ahora, con estos videos, vuelve a agitar el escenario.

