Trump aumenta la presión contra el régimen: Marco Rubio anuncia nuevas sanciones que incluyen a GAESA y la empresa Moa Nickel

La administración de Donald Trump volvió a subir la presión contra el régimen cubano y esta vez apuntó directo al bolsillo de la cúpula militar. El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció nuevas sanciones contra GAESA, una de sus directivas y la empresa minera estatal Moa Nickel S.A., en otra movida que golpea el núcleo económico del poder en La Habana.

Las medidas fueron aplicadas bajo la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 1 de mayo, enfocada en castigar a funcionarios, entidades y estructuras vinculadas a la represión y a amenazas contra la seguridad nacional de Estados Unidos.

Entre los sancionados aparece el poderoso Grupo de Administración Empresarial S.A., mejor conocido como GAESA, el conglomerado manejado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias que controla buena parte del dinero que entra y sale de Cuba. Hoteles, puertos, remesas, tiendas en divisas, turismo y comercio exterior… prácticamente todo termina pasando por las manos de ese monstruo empresarial militar.

Rubio no se anduvo con rodeos y describió a GAESA como “el corazón del sistema comunista cleptócrata de Cuba”, una frase que cayó como una bomba política tanto dentro como fuera de la Isla.

La otra señalada fue Ania Guillermina Lastres Morera, vinculada a la junta directiva del conglomerado militar. También quedó bajo sanciones Moa Nickel S.A., empresa clave para la explotación minera cubana y asociada durante años con la canadiense Sherritt International.

Según Rubio, la minera estatal cubana ha servido para explotar recursos naturales en beneficio exclusivo del régimen mientras el pueblo sigue hundido en apagones, hambre y miseria. Además, recordó que muchas de esas propiedades y activos fueron confiscados tras la llegada de la revolución comunista.

El golpe económico no tardó en sentirse. Sherritt International, ya afectada por la crisis energética y la falta de combustible, terminó suspendiendo operaciones en Cuba tras el nuevo paquete de sanciones. La noticia representa otro golpe durísimo para una economía que ya viene tambaleándose y que depende desesperadamente de socios extranjeros para sobrevivir.

Todo esto ocurre mientras Washington incrementa el tono frente a La Habana. En días recientes, medios estadounidenses revelaron que el Departamento de Estado comenzó a reforzar personal vinculado al Comando Sur en Miami, en medio del aumento de tensiones con el régimen cubano.

La imagen de Rubio frente a un mapa gigante de Cuba durante una reunión en Doral terminó alimentando todavía más las especulaciones sobre posibles escenarios futuros. En ese encuentro participaron además el general Francis Donovan y Mike Hammer, jefe de misión estadounidense relacionado con la Isla.

Rubio dejó claro que estas sanciones forman parte de una estrategia mucho más amplia. Según explicó, el objetivo es responsabilizar a quienes sostienen financieramente al aparato represivo cubano y cortar estructuras que Washington considera amenazas directas para la seguridad regional.

El secretario de Estado también lanzó una de las frases más duras hasta ahora contra el régimen: aseguró que Cuba se ha convertido en una plataforma para operaciones de inteligencia extranjera, movimientos militares y actividades vinculadas al terrorismo a apenas 90 millas de territorio estadounidense.

Desde enero de 2026, la administración Trump acumula más de 240 sanciones contra la dictadura cubana. Además, Estados Unidos ha interceptado varios tanqueros con combustible destinados a la Isla, golpeando aún más un sistema energético ya prácticamente destruido.

Y por si quedaban dudas de que esto apenas comienza, Rubio cerró con otra advertencia que encendió las alarmas en La Habana: “Se pueden esperar más designaciones en los próximos días y semanas”.

En otras palabras, el cerco sigue apretándose… y el régimen lo sabe.