Sabicú, el río fantasma en Matanzas que solo vive cuando llueve mucho

Redacción

Sabicú, el río fantasma en Matanzas que solo vive cuando llueve mucho

En la provincia cubana de Matanzas existe un río fantasma, del cual se dice que revive solo cuando las lluvias azotan la ciudad. Se trata del Sabicú, y su furia es tal que algunos pobladores se han visto forzados a cambiar de sitio las puertas de sus casas para salvarse de las aguas.

El San Juan y el Yumurí son dos ríos muy comunes para los matanceros. Sin embargo, no muchos conocen que cuando se fundó la ciudad en 1693, otro río, llamado Sabicú, se abría paso entre la roca caliza y corría en diagona a los antes mencionados.

El desaparecido Sabicú corría desde el puente Sánchez Figueras hasta la desembocadura del río Yumurí. Este brazo fluvial de recorrido corto fue cegado por el hombre durante el siglo XIX.

A pesar que no se conoce como llegó a realizarse tal empresa, los historiadores han tanteado la idea que pudo haber sido arrojando piedras de gran tamaño al cauce para reducir su magnitud, justo donde se apartaba del río San Juan.

Actualmente, las calles Dos de Mayo, Milanés, Manzaneda, Contreras, Zaragoza, Manzano, Santa Teresa, Daoiz, Ayuntamiento, Velarde, Jovellanos y Salamanca se encuentran en el mismo sitio en el que antiguamente corría el Sabicú, por lo que en ocasiones al ser grandes las precipitaciones, el nivel del agua suele ascender de manera considerable en estas zonas.

Afirman los vecinos de estas calles que en más de una ocasión al realizar reparaciones en las calles o preparar las zapatas de las casas, los manantiales han brotado de forma espontánea. Prueba de que el Sabicú, a pesar de los años se resiste a morir.

Parece que el Sabicú seguirá siendo un río fantasma, y se rebela cuando nubes negras descargan sobre Matanzas, y molesto provoca que las aguas aneguen las calles e invadan las viviendas.