El primer actor que dio vida al Joker era de origen cubano, nieto de José Martí y homosexual

Redacción

El primer actor que dio vida al Joker fue un cubano y decía ser nieto de José Martí

De nombre César Romero, este galán de Hollywood y de la pequeña pantalla estadounidense en la década del 60, toda su vida presumió de su origen cubano y de haber sido descendiente de nada más y nada menos que de José Martí.

César J. Romero nació en Nueva York en 1907 y fue el primer hijo del matrimonio entre César Julio Romero y María Mantilla, una mujer muy conocida en la historia de Cuba por su vínculo con José Martí.

Para la historia han quedado numerosas cartas y testimonios en los que se asegura que entre Martí y María Mantilla había una relación filial de padre-hija.

La propia María Mantilla expresó en no pocas ocasiones que su padre había sido José Martí. Algunos estudios realizados confirman un 74% de similitudes en el análisis facial, pero faltan resultados de análisis de ADN que corroboren estos resultados.

Los biógrafos no se atreven a confirmar esta relación. No obstante, algunas fuentes aseguran que el propio César Romero defendía a capa y espada ser descendiente del Héroe Nacional de Cuba y mostraba con mucho orgullo su origen cubano en Nueva York.

Su debut en Broadway fue en el año 1927 con la obra Lady Do, pero luego llegaría su primer papel en Hollywood en The Shadow Laughs. De esta forma comienza su larga carrera en la que sobresalió con sus papeles de Latin Lover.

Cesar Romero en el personaje del Joker

A sus 59 años le llegó la oportunidad de interpretar al Joker, lo cual, según confesó en una ocasión, le permitió hacer con este personaje todo lo que le está negado a un actor, especialmente sobreactuar.

Romero, que usaba su bigote como marca personal, habría pedido que se incluya en el contrato que bajo ningún concepto se lo iba a afeitar, por lo que le propusieron maquillar de blanco su rostro para disimularlo. Él consideraba a su característico bigote un emblema de sus rasgos originarios de Cuba y su sangre latina.

Antes de encarnar a aquel villano, Romero pensaba que su carrera había llegado a su fin, pero Joker le dio un giro de 180 grados a aquella perspectiva y le dio nuevas fuerzas para seguir actuando.

Se mantuvo siempre soltero y no tuvo hijos. Según el portal web El Editor, en el que consta una reseña sobre Romero, aunque le atribuyeron muchos romances femeninos, su círculo íntimo conocía que era homosexual.  “A menudo se decía que la homosexualidad de Romero era el secreto mejor guardado de Hollywood”, señala la publicación.

Por su cercanía al también actor Tyrone Power en algún momento la prensa amarilla los vinculó sentimentalmente, sin embargo, amigos cercanos de ambos manifestaron que únicamente eran amigos que se tenían una mutua admiración.

Romero murió en Santa Mónica, California, el 1 de enero de 1994. Su papel como Joker forma parte inseparable de la historia de este supervillano, ya que fue el primer hombre en popularizarlo fuera del cómic y curiosamente, era de origen cubano.