Pareja de recién casados son «rescatados» del Hotel Meliá Cohiba mientras pasaban su luna de miel por las inundaciones en malecón de La Habana

Redacción

Lo que debía ser un recuerdo feliz terminó convertido en una escena de tensión en plena capital cubana. Una pareja de recién casados tuvo que ser rescatada ayer domingo tras quedar atrapada por las inundaciones provocadas por una fuerte marejada en el Malecón habanero, durante el paso de un frente frío que volvió a desnudar la fragilidad de La Habana.

El hecho fue divulgado por el periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso, quien compartió un video donde se ve a rescatistas de la Cruz Roja Cubana y del Cuerpo de Bomberos escoltando a la pareja por una calle completamente anegada, con el agua casi a la altura de las rodillas y sin una sola señal de infraestructura preparada para enfrentar la emergencia.

Según la información ofrecida, los recién casados se hospedaban en el hotel Meliá Cohíba, uno de los íconos del Vedado, cuando el avance del mar hizo imposible su salida hacia una zona segura. Un hotel de lujo rodeado, paradójicamente, por una ciudad que se cae a pedazos.

En un reporte transmitido por el Canal Caribe, Alonso explicó que el mar llegó hasta las inmediaciones de la calle Línea, en lo que las autoridades calificaron como la inundación más significativa de la actual temporada invernal. Aun así, especialistas oficiales la catalogaron como “moderada”, una palabra que contrasta con las imágenes y con el pánico vivido por vecinos y visitantes.

La Defensa Civil activó zonas de trabajo en áreas como Vedado-Malecón, Rampa y Carmelo, tras la penetración del agua en calles y edificios cercanos a la costa. Una respuesta reactiva, repetida y tardía, en una ciudad que lleva años sufriendo los mismos desastres sin soluciones reales.

El rescate de la pareja ocurrió luego de que familiares alertaran a las autoridades, que realizaban recorridos por las zonas afectadas. Los equipos lograron localizarlos y trasladarlos a un sitio seguro atravesando áreas inundadas. No se precisó su nacionalidad, aunque se confirmó que se trataba de personas extranjeras, otro golpe a la imagen turística que el régimen intenta vender a toda costa.

Más allá del episodio puntual, la marejada dejó escenas ya habituales para los habaneros. El avance del mar provocó afectaciones en el servicio eléctrico, daños en cisternas de edificios y obligó a la autoevacuación de más de 500 personas en el municipio Plaza de la Revolución.

Calles del Vedado y zonas cercanas al Malecón quedaron completamente bajo agua, mientras brigadas de rescate y maquinaria pesada intentaban retirar vehículos atrapados, en medio del caos y la improvisación.

La agencia Associated Press confirmó que las olas alcanzaron hasta cuatro metros de altura y que el mar comenzó a penetrar en la ciudad desde la noche del sábado, avanzando varias cuadras tierra adentro. Un fenómeno cada vez más frecuente, frente al cual La Habana sigue igual de desprotegida.

Vecinos relataron una madrugada marcada por el miedo, el viento y la incertidumbre, con cortes de electricidad, agua y gas aplicados como medidas preventivas. Aunque las autoridades aseguraron que no hubo víctimas fatales, el episodio volvió a dejar claro lo evidente: La Habana está cada vez más expuesta, mientras el régimen sigue mirando para otro lado.

Habilitar notificaciones OK Más adelante