Indignación en Santiago de Cuba: Piden a estudiantes que lleven una pulsera con su nombre y dirección «por si caen bombas»

La indignación volvió a estallar en redes sociales luego de que varios padres en Santiago de Cuba denunciaran una preocupante situación ocurrida en escuelas primarias de la provincia. Según testimonios difundidos por el comunicador independiente Yosmany Mayeta Labrada, a varios niños les orientaron confeccionar una pulsera con su nombre y número de carné de identidad bajo un argumento que dejó a muchas familias en shock.

De acuerdo con el mensaje enviado por una madre y compartido posteriormente en redes, la supuesta justificación dada en algunos centros escolares fue que aquello serviría “por si tiran bombas para sacar a Díaz-Canel”. La frase corrió como pólvora entre padres y ciudadanos, despertando miedo, molestia y fuertes críticas hacia un sistema que muchos consideran cada vez más obsesionado con sembrar terror y control desde edades tempranas.

La madre denunciante no escondió su indignación. “Dime si eso no es manipulación y traumatizar a esos niños”, escribió, reflejando el sentir de muchas familias que consideran inadmisible hablar de guerras, bombas y escenarios violentos delante de menores que apenas empiezan la primaria.

Y no faltaron las reacciones. Una cubana identificada como Clau Bebesita Kindelan comentó que incluso se convocó una reunión de padres para tratar el tema. “Mi hijo preocupado pensando si vamos a morir. Dios mío, pon tu mano en este país”, expresó, dejando claro el nivel de ansiedad que mensajes así pueden provocar en los niños.

Otros usuarios fueron todavía más directos. “Esto ya no es manipulación, esto parece terrorismo psicológico”, escribió Meraida Martín, mientras que Yisel Fleitas recordó cómo desde los años 90 el régimen cubano ha utilizado el miedo como herramienta política. “Tengo 41 años y todavía recuerdo cuando nos preparaban para meternos en túneles porque decían que los yankis iban a atacar”, comentó.

Especialistas consultados sobre el tema también alertaron sobre el daño emocional que este tipo de discursos puede generar en menores. Una psicóloga infantil citada por Mayeta advirtió que crear escenarios de miedo constante puede dejar secuelas emocionales y afectar la sensación de seguridad de los niños, especialmente en un país donde la crisis económica, la tensión social y la incertidumbre ya forman parte del día a día.

La denuncia vuelve a poner sobre la mesa el tema del adoctrinamiento político en las escuelas cubanas, algo que durante años ha sido criticado tanto dentro como fuera de la Isla. En meses recientes ya se habían reportado situaciones similares, incluyendo representaciones escolares con mensajes políticos contra Estados Unidos y movilizaciones obligatorias de estudiantes para actos oficialistas como el desfile del Primero de Mayo.

También sigue fresco el escándalo generado en 2025, cuando salieron a la luz libros de matemáticas para primer grado con imágenes de Fidel Castro integradas en ejercicios básicos, una muestra más de cómo la propaganda ideológica se infiltra desde las edades más tempranas en el sistema educativo cubano.

Mientras tanto, el propio Yosmany Mayeta Labrada denunció recientemente haber recibido amenazas directas por WhatsApp debido a sus publicaciones y reportes sobre la realidad cubana, reflejando el ambiente de presión constante bajo el que opera la prensa independiente en la Isla.

Y quizás la frase que mejor resume toda esta polémica fue precisamente la que dejó Mayeta al cierre de su publicación: “Una cosa es preparar y otra muy distinta es sembrar miedo en los niños”.