¿Se caerá nuevamente el SEN? Se acabó el petróleo ruso y sale de funcionamiento la Termoeléctrica Guiteras por «mantenimiento»

La ya golpeada realidad energética de Cuba vuelve a recibir otro golpe duro. Este martes, la termoeléctrica Antonio Guiteras, considerada el corazón del sistema eléctrico del país, salió de servicio por una avería en su caldera. Y como ya es costumbre en la Isla, no es un problema menor: se estima que estará fuera de funcionamiento al menos cuatro días.

La noticia, confirmada por la propia Unión Eléctrica (UNE), deja claro lo que muchos cubanos sienten en carne propia: el sistema eléctrico está literalmente al límite. La salida de Guiteras representa la pérdida inmediata de 140 MW, un golpe directo a un sistema que ya no da más.

Para que tengas una idea clara del desastre, en el horario pico de este martes se espera una disponibilidad de apenas 1,600 MW frente a una demanda que supera los 3,200 MW. Eso se traduce en un déficit brutal de 1,650 MW. En buen cubano: apagones seguros y prolongados para millones de personas.

Desde temprano en la mañana ya se sentía el golpe. A las 6:30 a.m., más de 1,000 MW estaban afectados, dejando claro que la crisis no espera al horario nocturno para hacerse sentir. Y lo peor es que esto no es un caso aislado.

El panorama se complica aún más porque Guiteras no está sola en el desastre. Varias unidades en otras termoeléctricas clave están fuera de servicio por averías o mantenimiento, incluyendo plantas en Mariel, Renté y Nuevitas. En total, casi 500 MW están fuera del juego por problemas en la generación térmica.

El día anterior ya había dado señales de alarma: apagones durante las 24 horas y una afectación máxima que rozó los 1,600 MW. La oscuridad se ha convertido en rutina, no en excepción.

Lo más indignante del asunto es que esta planta, inaugurada en 1988, sigue operando sin haber recibido un mantenimiento profundo en más de tres décadas. Un monstruo energético sostenido con parches, que ya ha salido del sistema múltiples veces en lo que va de 2026.

Y como si fuera poco, hace apenas días fue reconocida como “Vanguardia Nacional”. Sí, leíste bien. Un premio en medio del caos, mientras el pueblo aguanta calor, apagones y frustración. Una desconexión total entre la propaganda oficial y la realidad de la calle.

Pero el problema no termina ahí. La crisis energética también tiene nombre y apellido: falta de combustible. Tras la caída del suministro venezolano —que cubría gran parte de las necesidades del país— y el agotamiento del petróleo ruso recibido recientemente, Cuba vuelve a quedar al borde del abismo energético.

Con Guiteras fuera de servicio y el resto del sistema tambaleándose, lo que viene no pinta nada bien. Más apagones, más desesperación y cero soluciones reales desde arriba. Mientras tanto, el cubano de a pie sigue pagando las consecuencias de un modelo que hace rato dejó de funcionar.