Congresista María Elvira Salazar advierte al régimen cubano que están «jugando con fuego» con sus actos de repudio contra Mike Hammer

Redacción

La congresista republicana María Elvira Salazar no se quedó callada tras el último acto de repudio contra Mike Hammer, jefe de misión de Estados Unidos en La Habana, durante su visita a Camagüey. La legisladora lanzó un mensaje contundente, señalando que lo ocurrido fue “una emboscada cobarde ordenada por la dictadura cubana”, y reiteró su apoyo total al diplomático.

Salazar no se anduvo con rodeos: calificó los llamados “actos de repudio” como ataques políticos orquestados por el aparato represivo del régimen. “A una dictadura que necesita turbas para sobrevivir le queda poco. Estados Unidos no permitirá que se normalice el terror de Estado contra un diplomático estadounidense. Están jugando con fuego”, escribió la congresista por Florida en su cuenta de X.

El episodio se desató este sábado en el Hotel Santa María, en pleno corazón de la Plaza del Gallo, donde Hammer fue rodeado por una multitud movilizada por las autoridades locales. La situación empeoró con un apagón general que dejó a oscuras el centro histórico de Camagüey, haciendo el escenario aún más tenso y surrealista.

Testigos grabaron los insultos que llovieron sobre el diplomático: “títere de Donald Trump”, “imperialista”, “asesino” y “fuera de Camagüey” fueron solo algunos de los improperios. Los videos fueron compartidos por el periodista Mario J. Pentón y los activistas Irma Lidia Broek y José Raúl Gallego, dejando claro al mundo la crudeza del hostigamiento.

No era la primera vez que Hammer enfrentaba algo así. Un día antes, en Trinidad, un grupo de personas lo increpó a la salida de la Iglesia San Francisco de Paula, después de reunirse con el sacerdote y activista José Conrado Rodríguez. El diplomático fue enfático: quienes lanzaban insultos no representan al pueblo cubano y su misión busca acercarse a los cubanos de a pie para escuchar sus aspiraciones de un país mejor.

El acto de repudio en Camagüey vuelve a poner sobre la mesa las tácticas del régimen cubano: hostigamiento sistemático contra opositores, periodistas y ahora diplomáticos extranjeros, mostrando un patrón de miedo y control que no logra ocultar la fragilidad de un gobierno cada vez más desesperado.

Habilitar notificaciones OK Más adelante