Cubanos sufren un calvario para extraer dinero de los cajeros automáticos pues el régimen no tiene efectivo para abastecerlos

Redacción

La escasez de pesos cubanos en efectivo ha añadido una dificultad adicional a la vida cotidiana en Cuba, donde los habitantes ya enfrentan problemas como apagones, desabastecimiento de alimentos y medicinas, y falta de combustible.

Alejandro Fonseca, administrador de una tienda de alimentos en La Habana, tuvo que hacer largas filas para obtener dinero en efectivo, solo para descubrir que el cajero automático se había quedado sin fondos justo antes de su turno. Tras un largo recorrido en su triciclo eléctrico, y después de varias horas, finalmente logró retirar efectivo de otro cajero, pero a un costo de tiempo y frustración considerable.

Esta situación se ha vuelto frecuente en muchos puntos de la capital, donde las filas fuera de los bancos y cajeros automáticos son comunes, según informó AP. Ramiro Pupo, trabajador independiente, compartió su frustración después de varios días intentando obtener efectivo sin éxito. Cuando finalmente lo logró, experimentó alivio, pero también indignación por las dificultades enfrentadas.

El economista cubano Omar Everleny Pérez, profesor en diversas universidades internacionales, atribuye la escasez de efectivo a múltiples factores relacionados con la persistente crisis económica en Cuba. Entre las causas principales, mencionó el creciente déficit fiscal, la falta de billetes de alta denominación, la inflación descontrolada y la retención de efectivo por parte de empresarios que desconfían del sistema bancario y prefieren convertir sus ingresos en divisas extranjeras tan pronto como sea posible.

En un país donde la conversión de pesos cubanos a divisas extranjeras es complicada debido a las fluctuaciones en los tipos de cambio entre los mercados formal e informal, muchos empresarios acumulan pesos en efectivo para luego cambiarlos en el mercado paralelo, donde las tasas de cambio pueden ser significativamente más altas.

Mientras tanto, el pueblo cubano sufre las consecuencias de esta escasez de efectivo, con la imposibilidad de acceder fácilmente al dinero que necesitan para su vida diaria. Esto suma otro nivel de estrés a la ya complicada situación económica y social que atraviesa Cuba.

La escasez de efectivo no solo afecta a individuos y pequeños empresarios, sino que también crea un ambiente de incertidumbre y desconfianza en el sistema financiero del país, complicando aún más la recuperación económica y el bienestar de la población cubana.